Con la finalización de las obras del tramo Kota Bharu-Gombak, la conclusión de las obras de estaciones y edificios auxiliares dentro de dicho tramo, y la puesta en servicio de ocho subestaciones de distribución de 11 kV, que ya se dan las condiciones para la puesta en tensión integral del tramo, la construcción del proyecto ECRL ha entrado en su fase final.
Con una longitud total aproximada de 665 kilómetros, la línea atraviesa cuatro estados de Malasia. Una vez completada, se convertirá en una arteria de transporte que conectará las costas este y oeste de Malasia, impulsando con fuerza el desarrollo económico y social de las zonas situadas a lo largo de su ruta.
En marzo de este año, se completó antes de lo previsto la instalación de la vía del tramo Kota Bharu-Gombak, de 519 kilómetros de longitud. Actualmente, los trenes ya pueden avanzar por las vías tendidas en dirección a Kuala Lumpur, entre frondosas selvas tropicales a ambos lados del recorrido.
El proyecto ha creado un gran número de empleos locales, con una proporción de empleados locales superior al 80 %, mientras que el modelo de tutoría "maestro-aprendiz" ha formado a numerosos talentos técnicos para Malasia.
El equipo de instalación de vías del proyecto también ha establecido un centro de capacitación y una sala de experiencias de realidad virtual (VR), donde se han impartido más de cien sesiones de capacitación en seguridad para reforzar la conciencia de seguridad de los trabajadores locales.
Además, el "Programa de Formación de Talentos Ferroviarios China-Malasia", iniciado en 2017, ha permitido que más de 2.300 jóvenes malayos viajen a China para estudiar tecnologías ferroviarias, creando una reserva de talento local para la futura operación y mantenimiento del ECRL.