Recientemente, se cumplieron tres años desde la puesta en servicio del Puente de Pelješac en Croacia, ejecutado por China Road and Bridge Corporation (CRBC). Durante este período, la obra ha impulsado de forma decisiva el desarrollo de los sectores locales de turismo, transporte y logística, proporcionando beneficios y comodidades tangibles a la población.
El Puente de Pelješac es un puente atirantado para tráfico rodado de 2.440 m de longitud y 22,5 m de ancho que conecta el territorio continental croata con la península de Pelješac.
Ivana, vecina de Komarna que desde hace años vive del alquiler de apartamentos turísticos, enumera sin cesar las ventajas que el puente ha traído a los habitantes de su localidad y de la zona circundante. "Desde su inauguración, la accesibilidad ha mejorado tanto que incluso en invierno recibimos un flujo constante de visitantes", comenta.
Antonio, propietario de un hotel local, coincide plenamente: "Hoy en día los hoteles y restaurantes permanecen abiertos prácticamente todo el año". Añade que el puente se ha convertido en un icono de la región y que muchos turistas llegan con el objetivo explícito de conocer la estructura.
Andro, bodeguero de Dubrovnik, es otro de los beneficiarios. Antes de la inauguración, el envío de vino al resto de Croacia debía desviarse por Bosnia y Herzegovina, lo que resultaba muy incómodo. Con el nuevo enlace, los tiempos de transporte se han reducido drásticamente y las ventas de la bodega han aumentado más de un 30%.
El alcalde de Ston, municipio bajo cuya jurisdicción se encuentra el puente, resume: "En estos tres años, la infraestructura nos ha reportado considerables beneficios económicos".